«En ese nudo no hay capacidad.»
Es la frase que más veces he leído en las cartas de las distribuidoras. La última vez, en Paterna. Sobre la cubierta de ITECON, en el Parque Empresarial Táctica, planteamos una instalación de autoconsumo colectivo de 100 kW para las empresas del polígono. En ese punto de la red solo había 50. Acabamos instalando 90,88 kWp de placas con 107,52 kWh de baterías y 50 kW de conexión: lo que no cabe en el cable se guarda en las baterías y sale a la red más tarde.
Funcionó, pero costó más baterías y más ingeniería para encajar en una capacidad pensada para el peor momento del año. Y casi siempre es así: cuando una distribuidora dice que no hay capacidad, quiere decir que no hay capacidad firme, la que puede garantizarte en la situación más exigente. El resto del tiempo, buena parte de esa capacidad está ahí, reservada y sin usar.
Reservada, pero sin usar
La Fundación Renovables acaba de ponerle números en su informe Redes de distribución, de freno a motor de la electrificación. En 2025 solo se utilizó el 14,9 % de la potencia contratada; el 85,1 % restante quedó reservado sin usar, porque la potencia de cada punto se dimensiona para la máxima demanda posible. Al mismo tiempo, en torno al 94 % de los puntos de conexión está saturado. Ellos lo resumen en el título de su nota: un atasco que no es físico, sino de gestión.
Una red llena que se usa poco
Datos de la red de distribución en España, 2025.
En el eslabón anterior conté que el dinero para invertir en redes ya está. Esta vez va de algo todavía más barato: aprovechar la red que ya tenemos.
Lo que aprobó la CNMC
El 31 de julio la CNMC aprobó la resolución que crea los permisos de acceso flexibles de la demanda. Se publicó en el BOE el 11 de agosto y surte efectos desde el 1 de septiembre.
La idea es sencilla: si en un nudo no hay capacidad firme, ya no hay que irse con un no. Se puede conectar con condiciones. Hay cuatro modalidades:
Los cuatro permisos flexibles
Qué te piden a cambio de conectarte donde no hay capacidad firme.
| Tipo | Cómo funciona | Para quién |
|---|---|---|
| Tipo 0 | Consumes la potencia flexible solo en las franjas horarias del patrón autorizado. | Distribución |
| Tipo 1 | Acceso normal, pero te desconectan a distancia si falla un elemento de la red. Expectativa de consumir al menos el 90 % de las horas, sin garantía. | Distribución, de inicio a 30 kV o más |
| Tipo 2 | Gestión activa: la distribuidora te ordena reducir. 30 minutos si es preventivo, menos de 3 si es correctivo. | Distribución, más de 1 MW flexible |
| Tipo 3 | Reduces el consumo flexible cuando lo pide el operador del sistema. | Transporte, más de 1 MW flexible |
El permiso flexible no es una opción a elegir por comodidad. Es para cuando no hay capacidad firme disponible en el nudo: la puerta que se abre cuando la otra está cerrada.
Cuándo se puede pedir
Aquí hay que leer despacio, porque es fácil confundirse. La resolución surte efectos el 1 de septiembre, pero no todos los permisos se pueden pedir desde ese día.
El calendario de los permisos flexibles
Lo que se puede pedir y desde cuándo.
- 1 septiembre 2026La resolución surte efectosSe aprueba el POD1 y arrancan los plazos para distribuidoras y operador del sistema.
- 1 marzo 2027Se pueden pedir los tipos 0, 1 y 3Las baterías con permiso ya concedido tienen tres meses para pedir la conversión a flexible.
- Septiembre 2027Normas técnicas de habilitación y pruebasDoce meses para fijar cómo se verifican los equipos de gestión de la potencia.
- 1 enero 2028, como tardeTipo 2, con gestión activaAntes, si la distribuidora ya tiene las herramientas de visibilidad y control.
- 1 enero 2029Tipo 3 sin posición dedicadaHasta entonces solo con posición de conexión exclusiva en la red de transporte.
Al principio, los tipos 1 y 2 exigen conectarse a 30 kV o más. Después el umbral bajará a más de 1 kV, cuando las distribuidoras desarrollen la observabilidad y el control necesarios.
Si tienes un proyecto parado por falta de capacidad, este invierno no es para esperar. Es para preparar la solicitud y llegar a marzo con los deberes hechos.
POD1: la distribuidora pasa a operar su red
La misma resolución aprueba el POD1, el primer procedimiento de operación de la red de distribución.
Hasta ahora, la distribuidora construía red y atendía averías. Con el POD1 tiene que operarla en tiempo real: medidas en tiempo real, observabilidad de las instalaciones, protocolos de operación firmados y capacidad de dar una orden que se cumpla en minutos.
Ese es el nuevo cuello de botella, y no está en el cobre. Para un permiso de tipo 0 en media tensión hace falta un sistema que gestione la potencia flexible y un certificado de una entidad acreditada por ENAC que compruebe sobre el terreno que cumple el horario. Un polígono con su gestor energético lo tendrá resuelto pronto. Un ayuntamiento que no sabe qué consume cada edificio hora a hora, no. La capacidad existe, pero para acceder a ella hay que poder medir, controlar y demostrar.
Y el mapa de dónde hay capacidad flexible todavía no es público. La CNMC ha anunciado que se publicará, pero hoy lo tiene la distribuidora. Por eso, cuando te digan que no hay capacidad, lo primero es pedirlo por escrito y preguntar si cabe un acceso flexible.
La inversión más barata
Conectar más consumo con la misma red no necesita zanjas, torres ni transformadores nuevos. Es la inversión más barata del sistema. Y si los mismos costes de red se reparten entre más kilovatios hora, el coste por unidad baja para todos: para el que se conecta y para el que ya estaba.
Llevamos años discutiendo cómo pagar la red nueva. La discusión que viene es cómo aprovechar la que ya está pagada.
El caso de las baterías
La resolución hace algo que ha pasado casi desapercibido: las solicitudes de acceso del almacenamiento se analizarán como acceso flexible, como ya preveía el Real Decreto-ley 7/2026. Las baterías con permiso ya concedido tendrán tres meses, desde que se activen los tipos 0 y 1, para pedir la conversión.
Tiene lógica. Una batería no carga en la hora punta; en la punta descarga. Exigirle una capacidad firme para consumir era reservarle algo que no iba a usar y que le faltaba a otro. En ITECON lo vimos desde el otro lado: la batería fue la que nos permitió aprovechar el sol que no cabía en una conexión de 50 kW.
Ahora bien, un permiso flexible es un permiso con condiciones. Si tu batería está pensada para cargar cuando la electricidad está barata y la distribuidora te limita justo en esas horas, el negocio cambia. Eso se revisa antes de firmar.
Quién no puede pedirlo
Quedan fuera los suministros que deben estar garantizados: los planes urbanísticos e industriales obligados a respetar los grados de electrificación, los suministros esenciales y las instalaciones que necesitan suministro de seguridad.
Más allá de la lista, el criterio de fondo es claro: la flexibilidad es barata para quien puede parar una hora y cara para quien no. Un centro logístico puede. Una planta de frío puede. Un polideportivo, también. Una fábrica que trabaja en continuo no, y para ella un permiso flexible sería pagar una penalización con otro nombre.
Lo que falta
La norma está aprobada; falta ponerla en marcha.
Las distribuidoras y el operador del sistema tienen seis meses (doce para el tipo 2) para publicar cómo se intercambiarán instrucciones y datos. Tienen doce meses para fijar cómo se habilitan y prueban los equipos de gestión de la potencia. Y los mapas de capacidad flexible están por publicar. En este sector, entre el BOE y el transformador suele haber años.
Aun así, este cambio es distinto. No consiste en hacer más red, sino en usar de otra manera la que ya hay.
Lo que viene
La red no se descongestiona solo cavando. También se descongestiona midiendo, operando y llevando el consumo a las horas en que el cable está libre.
Durante años hemos pedido a la gente que produzca energía. Ahora también le vamos a pedir que elija cuándo consume, y quien lo haga bien podrá cobrar por ello. Si la demanda se convierte en un recurso, la siguiente pregunta es quién puede vendérselo al sistema. Hasta ahora, tu comercializadora. Desde el Real Decreto 88/2026, también un agregador independiente. De eso va el siguiente eslabón.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un permiso de acceso flexible?
Es un permiso para conectar un consumo a la red eléctrica donde no hay capacidad firme disponible, a cambio de aceptar condiciones: consumir solo en ciertas horas, aceptar desconexiones si falla un elemento de la red o reducir la potencia cuando lo ordene la distribuidora. Lo regula la resolución de la CNMC de 31 de julio de 2026.
¿Desde cuándo se pueden pedir los permisos de acceso flexible?
La resolución surte efectos el 1 de septiembre de 2026, pero los tipos 0, 1 y 3 se pueden solicitar a partir del 1 de marzo de 2027. El tipo 2 llegará cuando la distribuidora disponga de las herramientas de control y, como tarde, el 1 de enero de 2028.
¿Quién no puede pedir un permiso de acceso flexible?
Los suministros que deben estar garantizados: los planes urbanísticos e industriales obligados a respetar los grados de electrificación, los suministros esenciales y las instalaciones que necesitan suministro de seguridad.
Sigue leyendo
Fuentes principales
- Resolución de 31 de julio de 2026, de la CNMC, por la que se establecen los permisos de acceso flexibles de la demanda de energía eléctrica — BOE, 11/08/2026.
- La CNMC aprueba la regulación que facilitará la conexión de nuevos consumidores mediante permisos de acceso flexible — CNMC, 11/08/2026.
- Redes de distribución, de freno a motor de la electrificación — Fundación Renovables, septiembre de 2026.
Sobre el autor
Juan Sacri es ingeniero, cooperativista y cofundador de Sapiens Energía —cooperativa sin ánimo de lucro que ha acompañado más de 90 comunidades energéticas en España— y de AVACE, la Asociación Valenciana de Comunidades Energéticas.